Para aquellos que no tienen mucho dinero para su de San Valentín, vamos a convertir el papel higiénico en flores, en rosas o en claveles; cuándo se iba a figurar el papel higiénico con un uso tan prosaico que podría tener un uso tan estético.

Solo necesitarás papel higiénico y un trozo de papel verde. Si bien está hecha con la técnica Papiroflexia que puede a veces resultar complicada, se trata de una manualidad sencilla y con resultados increíbles.

Es una manualidad original y económica para decorar o sorprender en ocasiones con flores. Como algo opcional puedes quemar los bordes de la flor, con mucho cuidado ya que el papel toma calor muy rápidamente, esto le dará un efecto muy bonito a estos claveles de papel.

Hay que empezar a cortar servilletas de papel higiénico por la zona preparada para el efecto, cortaremos unas seis unidades, ya sabemos que en una unidad vienen juntas dos capas de papel, con lo que tendremos un total de doce capas. Pondremos capa sobre capa y una vez así dispuestas cortaremos unos 3 cm de un borde del papel.

Por el centro de los papeles pasaremos un cordoncillo, hilo o similar para atarlos; y tras esto comenzaremos a despegar las capas de papel. Una vez despegadas comenzaremos a dar forma al clavel. Para que quede más natural formaremos el tallo enroscando papel crepé en espiral hasta que quede completamente cubierto y pegamos los extremos fijándolos para que no se suelten. Así mismo podremos colocarle hojas del mismo material.

Se recomiendan para esta ocasión los colores blanco, rosa y rojo.